Demanda inducida

El tráfico generado por la construcción de las vías refleja la ley de la demanda, la cual establece que el consumo de un bien aumenta al reducirse su precio. En el caso de las autopistas, en su gran mayoría de uso gratuito, el principal precio que pagamos por su uso es el tiempo. Esto quiere decir que cualquier expansión de las vías, al reducir los tiempos de viaje (y de espera), reduce el costo en tiempo que asumen los conductores y produce la aparición de nuevos consumidores. En efecto, al estar completamente subsidiado el uso del espacio vial, lo único que detiene el aumento de su uso es el tiempo que estamos dispuestos a pasar en él, es decir la congestión.

(Fuente Transecto)